Ser
lesbianas no es fácil, ustedes, queridas brujas, deben saberlo tanto como yo.
Pero al decir esto no me refiero de ninguna manera, ni quiero que mi comentario
suene como algunos comentarios que he escuchado alguna vez dentro del ambiente
en los que el decir: "no es fácil" se refiere a que es una especie de
cruz que debemos cargar, como si fuera un castigo de los dioses, como si alguien
tuviera que pagar sus pecados cometidos en otra vida siendo lesbiana, como si
estuviéramos obligadas. También escuché alguna vez comentarios como: "no
se puede salir de eso..." (del lesbianismo), pónganle la cara que quieran,
puede ser con cara de preocupación o de resignación, como si fuera una
enfermedad o una adicción como las drogas y el alcohol.
Esos
comentarios me causan gracia pero sobre todo me preocupan, denotan falta de
identidad y falta de autoestima dentro del ambiente en nuestro país y en
nuestra ciudad.Esto
evidentemente no es culpa de las personas que dicen ese tipo de cosas, sino que
significa que esas personas han digerido demasiado bien lo que el sistema (la
sociedad patriarcal y machista) nos ha dado y nos sigue dando de comer, y tales
comentarios no son sino una forma, tal vez inconsciente, de “expiar el
pecado” de saberse lesbianas y de pagar así su “culpa” con la sociedad;
también significa que estas personas desconocen muchas cosas dentro del
ambiente o tienen una idea distorsionada de las mismas por no acudir a buenas
fuentes de información.
Es absurdo
pensar que ser lesbiana es un castigo, como también lo es analogar el
lesbianismo con una adicción, porque es ante todo una opción, ¿y qué hay con
eso de que los homosexuales nacen?, ¿o es que se hacen?, pues eso realmente no
se sabe, y no creo que se vaya a saber, además, ¿qué importa?, ¿acaso se
hace la misma pregunta con respecto a la heterosexualidad?, no, no, nada que
ver, eso no se cuestiona, porque se piensa que la heterosexualidad es lo
"normal", ¿normal?, una "norma", una regla sí, sin duda.
Hay algo
que hay que tener claro, no vale la pena ganar canas y ocupar la mente y el
valioso tiempo en pensar en "¿por qué soy lesbiana?", muchas mujeres
se preguntan eso cuando durante toda su vida se han sabido heterosexuales y de
repente un día se sienten atraídas de alguna forma por otra mujer. Bueno, ahí
quiero llegar cuando digo que es una opción. No se puede optar por algo que no
existe porque no se conoce o que nunca se ha pensado. La heterosexualidad es la
norma impuesta por el sistema, ojo, impuesta, y es por eso que otras
formas de interrelación, como la homosexualidad, son anuladas, invisibilizadas,
ignoradas.
Yo más
bien, creo que nosotras somos afortunadas en este sentido, porque nos dimos la
oportunidad de darnos cuenta de que la heterosexualidad no es lo único que
existe, y por lo tanto nos dimos la oportunidad de elegir, de zafarnos del
corral y explorar el camino, nos gustó y aquí estamos, y aquellas a las que no
les gustó (que honestamente no creo que sean muchas) no tienen porqué sentirse
aprisionadas porque conocen el camino de regreso y si es que deciden
volver, pueden sentirse contentas porque después de conocer el otro lado, la
heterosexualidad ya no es una imposición.
Bueno,
partiendo de que hemos elegido ser lesbianas podemos volver al comentario
inicial. Cuando digo que no es fácil ser lesbiana me refiero a que justamente
porque nuestra opción no está dentro de lo formalmente establecido, no hay
mucha información al respecto, o hay des-información y muchas veces nos
sentimos aisladas y solas en la continua convivencia con la discriminación y la
ignorancia.
También
somos afortunadas porque nosotras tenemos el privilegio de sufrir la
discriminación y no ser las discriminadoras, ¿que por qué esto es una
ventaja?, pues porque desde nuestra posición de discriminadas es más fácil
ver la situación y hacerle frente, es más fácil contrarrestar desde una
posición desventajada, esto no sólo se da en nuestro caso específico como
lesbianas, sino en todos los casos en los que hay dos partes: una opresora y una
oprimida, para la primera parte, es decir para la opresora, es más difícil
darse cuenta de las fallas de esa dialéctica, están con los ojos vendados por
esa supuesta comodidad y esos supuestos enormes beneficios de los que gozan.
Y sí, es
cierto que la ignorancia es atrevida y que la estupidez es más peligrosa para
l@s que están alrededor suyo que para l@s que la ejercen, y que la cosa es difícil,
pero tampoco es para tirarse del Puente de las Américas, esa convivencia es
posible, es más, creo que depende de cada una de nosotras convertir a esa
convivencia en una lucha (sin sangre y sin mostrar los dientes, no es necesario)
y después en una o en muchas victorias que nos permitan caminar tranquilamente
con nuestra pareja de la mano en la calle. Tener obstáculos en la vida la
hace más interesante, las vacas no tienen obstáculos en la vida, se la pasan
rumiando, no viven emociones intensas pero viven tranquilas y cómodas, y... ¿quién
quiere ser vaca?, yo no, y espero que ustedes tampoco, me imagino que mucha
gente sí, allá ell@s.
Espero que
esta sección y toda la página en sí, facilite de alguna manera nuestro diario
vivir y el de la gente a nuestro alrededor que está sumida en la ignorancia,
aquella gente a la que "le damos" vergüenza propia y ajena, a la que
"nosotras incomodamos", aquella gente que se pasa la vida y ocupa su
valioso tiempo en saber si su vecina es o no es lesbiana, aquella gente que un día
chocó al auto de adelante distraída "por culpa de un par de
lesbianas" que espontánea y deshinibidamente ese momento se daban un pico
en la calle, en fin... hagamos algo por esa pobre gente que nos culpa de su
ignorancia y de sus
complejos.